domingo, 30 de noviembre de 2025

En democracia te permites hablar de dictadura, al revés no te atreves

Vivimos en una dictadura dicen algunos desde la seguridad y la libertad de ser y de expresarte que te da la democracia.

Insultan al presidente del gobierno, en esto que ellos llaman dictadura, simplemente porque no les gusta.

Insultan a los ministros, simplemente porque las medidas que se toman son progresistas.

Insultan a los votantes de este gobierno, simplemente porque opinan distinto a ellos.

Insultan a las formaciones y votantes de las mismas que apoyan al gobierno, simplemente porque no dicen, no defienden o no hacen lo que ellos quieren.

Hablan de respeto a los jueces, pero critican a los que no les gustan a ellos. Eso sí, si sus contrarios critican a los jueces no son patriotas. 

Se apoderan de España, es suya, no condenan en muchos casos la terrible dictadura de Franco. Porque es remover el pasado. Condenan activamente los asesinatos de ETA, al igual que quienes no opinan como ellos también los condenan, pero ellos son más patriotas por defender solo a unas víctimas. Hablan de ETA en presente como si a día de hoy existiera. Se ponen ante micrófonos para gritarle a la gente que estamos en una situación que parecen ver ellos solo. Pero eso no es remover el pasado. Eso es ser patriota y querer la unidad de España y los españoles.

Alianza Popular fue fundada por Fraga. Fue ministro de la sangrienta dictadura franquista. Pasó de ser una persona que formaba parte de un sistema antidemocrático a ser una persona súper democrática, según nos cuenta la Transición. Esa Alianza Popular dio lugar al Partido Popular que conocemos actualmente.

Bildu, es un partido creado en democracia. Cuyo presidente es Arnaldo Otegi. Su pasado relacionado con ETA parece que le hace menos merecedor de formar parte de esta democracia que a Fraga o a Suárez, a los cuales si se les permitió participar y además de manera muy relevante.

Para esta derecha que añora según que cosas hay víctimas de primera y se segunda. Hay personas con pasados que son respetables y personas que no. Porque debe ser que, al parecer, la dictadura de Franco y las víctimas que causó ese tirano que se levantó contra la República después de haberle jurado lealtad a la misma tienen menos derechos que las víctimas que causó la terrible organización ETA.

Los familiares lloran igual, sienten igual, sufren igual. Malo es que en una democracia plena, como algunos dicen de la española, haya líderes de partidos, líderes con cargos instituciones que vapulean a placer esa memoria de los que ya no están y pisotean los sentimientos de los seres queridos de dichas víctimas que, a día de hoy, les escuchan indignados.

Terrible fue lanzar a gente a las cunetas, terrible fue encarcelar por venganza y odiar al contrario cuando ya has acabado tu cruel y sangriento levantamiento contra el sistema democrático establecido. Cruel es olvidar el pasado e intentar reescribir la historia para confundir a los jóvenes y llevarles a repetir los mismos errores. Igual que fue horrible secuestrar y poner bombas.

Terrible es poner en valor un asesinato frente a otro, un acto cruel frente a otro. Terrible es usar la ideología para darle mayor o menor grado de importancia a cómo se han asesinado a españoles en un país.

Vergüenza ajena da ver a personas en esta democracia cobrando de lo público quejándose y destruyendo lo público. Vergüenza da que personas en partidos condenados por corrupción den lecciones de honradez a nadie. 

Si te vale un sueldo público de esta democracia porque eres político y defiendes que tienes derecho a cobrar de los impuestos también te vale que esos mismos que aportan a tu sueldo tengan derecho a una sanidad, educación y prestación por situación vulnerable y que salga de esos mismos impuestos.

Si aceptas la democracia la aceptas con todas las normas, no solo con las que te gustan y eliminando las que perjudican a tu estatus de persona privilegiada que te sirve para vejar al que tiene menos y poder manejarle a placer.

Cobras mucho pagas más impuestos, cobras poco pagas menos impuestos. ¿Te molesta pagar mucho? También le molesta al obrero que paga menos impuestos que tú ver como, por ejemplo, tú, el empresario pudiente, le pagas lo mínimo mientras le cuentas que te has ido de vacaciones diez veces al año, te has comprado varias casas o varios coches con los beneficios que da tu empresa y que día a día se curra con su sudor tu trabajador para ti.

Así que, si esto es una dictadura se deben estar cachondeando de este dictador a nivel mundial. Si Franco levantase la cabeza os contaría lo que es de verdad ser un dictador. También se les puede preguntar a los torturados por el tirano, a los hijos de aquellos padres fusilados en tapias a sangre fría o a aquellas mujeres que, con lágrimas en los ojos, cuentan como se llevaron a sus maridos o padres y sufrieron vejaciones sin límite. También a aquellos que fueron a los campos de concentración donde se les hacía trabajar sin piedad, donde se les daba trato de animales.

Valora la democracia y la libertad que te da este sistema. Te quejas de tus iguales y te igualas a quienes jamás te querrán cenando a su lado. Te usan para que repitas eslóganes que van contra ti mismo para que su sistema, el cual te perjudica y del cual te echarán, triunfe.


sábado, 27 de septiembre de 2025

Nunca serás de su grupo de elegidos

Naces libre, sin tabúes, dispuesto a experimentar la vida. Creces libre hasta que la sociedad empieza a imponer sus tabúes. Finalmente vives preso de tabúes.
¿Por qué? Porque a mucha gente le chirría que se defienda la igualdad, la libertad, la paz, el amor sin barreras. Porque triunfa el pensamiento que limita y pone barreras a la felicidad de todos, en vez del respeto y la libertad de decidir.

¿Desde cuándo defender que no haya genocidios es malo? ¿Desde cuándo defender que cada persona puede amar a quien quiera es malo? ¿Desde cuándo defender los derechos de la mujer que históricamente son inferiores a los del hombre es malo? ¿Desde cuándo defender que nadie debe hacerte algo que tú no quieres es malo? 

No es malo. Una minoría te hace ver que es malo porque ellos así lo quieren instaurar. Sus creencias y su inmovilismo al progreso mental, cultural y como sociedad lo establecen. Y su mensaje cala, y cala porque el sistema está todavía impregnado del pasado. De poderosos retrógrados que viven en el privilegio más absoluto y que ven peligrar todo su sistema con cualquier atisbo de paso hacia delante. 

La falta de pensamiento crítico sepulta sociedades libres. Esa minoría poderosa privilegiada que extiende su mensaje del miedo y del caos por altavoces poderosos como son los medios de comunicación triunfan. Hacen que las masas humildes entren en ese círculo del miedo y del caos. Hacen que sientas miedo del vecino y no de ellos. Hacen que sientas miedo del que ellos te dicen que es diferente a ti. Sin pensarlo, la gente les cree. Pero quien ama a alguien de su mismo sexo no es tu enemigo. Quien tiene la piel de distinto color tampoco lo es. Quien habla otro idioma tampoco lo es. Quien salta una valla de pinchos o viene en patera tampoco lo es. Se encargan de que asi lo veas porque mientras luchas contra ellos que son tus iguales no prestas atención a lo que esos que te ordenan odiar a según quién están haciendo. Obvias su manera de lograr dinero, obvias que sus bajadas de impuestos son buenas para sus bolsillos y malas para tus derechos, para tu salud y para tu educación. Cuando enfermes morirás sin un sistema público, ellos vivirán porque tendrán el sistema que han hecho fuerte privado. Trabajarás para ellos por poco dinero porque accederán a la educación ellos, como antiguamente, ellos tendrán dinero para acceder a los centros educativos privados que han ido creando en detrimento de los públicos.

Ellos vivirán y tú vivirás para servirles a ellos. Habrás peleado contra los iguales a ti y habrás dejado un camino abierto y despejado para incrementar ese mundo que jamás será accesible para ti aunque les hayas apoyado.

martes, 16 de septiembre de 2025

Recuerdos de crueldad

El horror que atormenta sus pequeñas cabezas. Las imágenes de destrucción que presencian y que como fotos en un álbum permanecerán para siempre en la memoria. Los sonidos de la guerra que entran en sus oídos para jamás salir de sus recuerdos. La crueldad de sufrir sin entender. 

Los intereses mueven almas. Dirigen hacia la crueldad a parte del mundo por lograr algún rédito. Llámese sentirse superiores por el color de piel, por el estatus que el dinero da, por una ideología supremacista que excluye para reafirmarse.

El ser humano debe estar por encima de esa manera de vida. Es imposible que esa forma de existir pueda ser lo que va a dirigir el planeta. Es imposible que matar a cielo abierto a toda una población sea estar en el lado bueno de la historia. Es imposible que apoyar esa atrocidad sea estar en el lado bueno de la historia. Jamás matar puede ser bueno.

Quien odia a quien ama a alguien de su mismo sexo es un homófobo. Quién odia a quien tiene un tono de piel distinto es un racista. Y aquellos que matan niños y quienes lo justifican son inmorales. Ausentes de cualquier sentimiento y carentes de empatía. Quien mata es un asesino. Y quien lo apoya es cómplice.

Los dirigentes que hablan de antisemitismo pero apoyan que se mate a según qué pueblo carecen de lógica. Simplemente el odio ideológico mueve muchas políticas. La defensa de los derechos humanos y de la paz siempre estarán por encima de quiénes tergiversan conceptos para lograr objetivos truculentos.

Quienes se lanzan a la calle a defender al débil siempre son tachados de violentos, de antisistemas, de gente que enfrenta y no aporta. Sin embargo, quienes salen a las calles, insultan, cortan vías públicas o montan mítines para insultar a dirigentes de países son gente de bien siempre que defienden al poderoso, al opresor. Al que mueve los hilos de esta película tan mal contada por algunos llamada vida.

Viva Palestina libre. Viva los pueblos y sus gentes libres de fascismos y repletos de derechos y de dignidad.

sábado, 8 de febrero de 2025

Trabajando para los ricos

Aumentar los salarios o reducir las jornadas laborales son medidas injustas para estos políticos que se han quitado la careta y ya defienden a los poderosos sin taparse las vergüenzas.

Es el trabajador el insolidario, el que pide y pide sin rendir pleitesía a su jefe, que bastante hace con darle trabajo y con pagarle lo que buenamente se le ocurre.

Te venden que no te conformas, que no valoras lo afortunado que eres con tener un jefe, con tener en tu país empresarios poderosos podridos de dinero que tienen privilegios y además te dan un trabajo y sueldo.

Te venden que son los empresarios los que mueven la economía. A los que hay que ayudar porque arriesgan su capital. Pero te ocultan que tú eres quien trabaja, quien pone la mano de obra. Quien pone la inteligencia, la fuerza, la mañana y el tiempo para que ese negocio ajeno sea fructífero. Para que ese gran señor poderoso tenga beneficios y caviar en su mesa mientras tú tienes alitas de pollo.

Te venden que es injusto que te hagan pagar impuestos. Y que más injusto es que los poderosos paguen impuestos además de crear empresas y puestos de trabajo. Oh! Pobres millonarios! Te venden humo. Ellos no quieren tu salud. Les cuestas dinero, que enfermes y no puedas curarte es problema tuyo, será que no te has esforzado lo suficiente para tener dinerito. Te venden que no es buena la educación pública, que te adoctrina. Te venden humo. No quieren que seas culto, que pienses y tengas opinión crítica. No quieren que descubras que abusan del pobre para mantener su sistema de privilegios.

Los poderosos son menos que los trabajadores humildes. Necesitan que te creas que son quienes te dan la vida y que tus iguales te quitan vida.

No quieren que trabajes menos, no quieren que cobres más. Porque los privilegios no están pensados para pobres. Es algo vip y que les diferencia del populacho.

El movimiento global por el cual grandes magnates llegan al poder, tocan la política es una perdición. Además de tus jefes serán quienes diseñen las leyes para que legalmente sus empresas puedan dominar a la masa trabajadora. Cuidan sus privilegios mientras te diseñan una vida de migajas sin que rechistes. Porque si rechistas serás el enemigo a eliminar. Un rojo, o un comunista, un inmigrante o un destructor del capitalismo.

Tus derechos como ser humano son los mismos que los de los poderosos. Solo tú decides si les das el poder de dejarte ser o no.

jueves, 19 de diciembre de 2024

La cultura es el ascensor social

En una ciudad como Madrid, un día cualquiera, dos mujeres estaban en sus casas. Una de ellas, Carlota, vivía en el barrio Salamanca, una zona adinerada y privilegiada de Madrid. La otra, Lucía, vivía en Carabanchel, un barrio poco favorecido de Madrid.
Aquel día ambas se levantaron y desayunaron viendo las noticias en la televisión. Carlota desayunó zumo, café, una tostada de aguacate y salmón y algún pastel. Su asistenta había madrugado para poner aquel desayuno a Carlota. En Carabanchel, Lucía desayunaba un café con leche y unas tostadas con aceite que ella misma había preparado previamente.
En la televisión saltó una noticia sobre la sanidad pública, la deficiente inversión que recibe y la privatización a la que está sometida en Madrid. Carlota alzó la voz y malhumorada dijo, nos estafan con los impuestos, es innecesario mantener este sistema, se aprovechan quienes no se esfuerzan por prosperar. Lucía al ver la noticia derramó unas lágrimas, y susurró para sí misma, gracias a esta sanidad justa y para todos mi hermana se ha salvado y ha podido operarse de su terrible enfermedad.
Al rato, hablaban de educación, Carlota le decía a su asistenta, no quieren libertad, no quieren dejar elegir, quieren malgastar todo en lo público que no funciona. Hay que tener libertad para elegir público o privado. Lucía veía las noticias de educación con esperanza, con ilusión, pensando que sus nietos correrían más suerte que su familia antaño, su abuelo fue fusilado por querer enseñar a leer a sus vecinos de aquel pueblo. Serán chavales formados y libres.
Más tarde, ya en la tertulia posterior a las noticias, hablaban de memoria democrática. Comentaban el tema de los actos para recordar a las víctimas del franquismo y reivindicar la democracia. En ese momento Carlota se levantó de su sofá y le dijo a su asistenta, quieren enfrentar a los españoles, no quieren a la patria. Lucía también se levantó de su sofá y llamó a su hermana. Ambas emocionadas se decían, por fin, por fin alguien se acuerda de nuestras familias. Quizás queda esperanza, quizás en algún momento de la vida nos pedirán perdón por haber fusilado frente a tapias de cementerios a sangre fría a nuestros familiares, quizás nos miren a la cara y sean capaces de decirnos que haber lanzado sin piedad y con la mayor de las crueldades a nuestros familiares a cunetas eran actos deleznables. Quizás nos digan que torturarles en campos de concentración era de fascistas miserables. Quizás reconozcan que arrancarles de sus hogares frente a las miradas de sus hijos los cuales jamás pudieron quitarse las lágrimas de los ojos era marcar la historia de España.
Carlota y Lucía no existen más que en este relato, pero en realidad, hay muchas Carlotas y muchas Lucías. Hay mucha clase alta y mucha clase baja. Hay mucho poderoso y mucho oprimido. Hay muchas ideologías egoístas que luchan contra ideologías de progreso. Las clases altas lo son porque las clases bajas les dejan ser. La justicia social lo es todo y la cultura es la llave para lograrla.

miércoles, 5 de junio de 2024

El derecho al voto iguala a los ciudadanos

Tener curiosidad, leer, amar la cultura te da conocimiento, te permite ser crítico, por eso debes votar, para que nadie te quite algo tan importante.
Tener empatía, tener sentimiento de comunidad, defender los derechos humanos, luchar por la justicia social te hace ser un ciudadano digno con acceso al estado de bienestar. Por eso debes votar, para que nadie dude jamás que también formas parte importante del sistema.
Defender la ciencia te hace formar parte del avance, de la sabiduría. De la innovación y el progreso tan necesarios para sostener las civilizaciones. Por eso debes votar, para que nadie te diga lo que debes pensar y en lo que debes creer, para que puedas experimentar y aprender.
Luchar contra el cambio climático te hace respetar al resto de seres vivos que hacen posible nuestra forma de vida, asegurarte tu hogar y el de generaciones venideras. De esto va votar,de que nadie acabe con algo que es de todos.
La extrema derecha ansía la incultura, la destrucción de lo público, la ignorancia y el desprecio a la ciencia, el odio a la justicia social y a la empatía, ansían el individualismo.
Por eso debes votar, porque madrugas, porque en tu vida necesitas la cultura, la sanidad pública, la educación pública, un planeta habitable y ciencia que le dé forma al pensamiento crítico.
Las guerras y los odios llevan a los pueblos a la destrucción. Pero, sobre todo, a la de la gente de a pie, desgarra sus vidas y empaña su futuro. Los poderosos no van a las guerras, los poderosos ordenan ir a las guerras. Los odios ideológicos se originan igual, son los poderosos quienes enfrentan al pueblo, quienes llevan a la gente de a pie a votar en contra de sus intereses solo por adquirir un mensaje de enfrentamiento que no les va a dar de comer.
Pretenden la ignorancia del pueblo para que el pueblo les alce en el poder.
La libertad no es tomar cervezas, la libertad es poder vivir con dignidad.
El auge del fascismo hace temblar la dignidad del mundo. Pero el feminismo, la solidaridad y los demócratas son la gran barrera. ¡No pasarán!
Tus derechos no son prioridad de los poderosos. Tus derechos limitan sus privilegios y hacen que la justicia social cobre fuerza.

jueves, 11 de abril de 2024

El poder es del trabajador no del patrón

Suena el despertador, te vistes rápidamente para no perder el bus, al salir de casa ves que ni ha amanecido. El bus está repleto de gente, van todos callados hasta sus trabajos. Muchos de ellos llevan una bolsita, en ella el tuper de la comida. Por delante 8 horas, para los más afortunados, y algunas menos para aquellos que cuentan con contratos más precarios o para quienes deciden reducir jornadas para conciliar. A final de mes un salario, insuficiente, aunque mayor que años atrás, para afrontar la vida. La vuelta a casa es en el mismo bus casi con la misma gente. La diferencia está en que las caras son de mayor cansancio y en las bolsitas los tuper van vacíos.

Al llegar a casa compartes experiencias con tu pareja. Puede que esté trabajando y te cuente su día o que esté sin trabajo y entonces te cuente lo que ha dicho Herrera en la Cope, más tarde lo que ha dicho en la Mirada Crítica Inda para después relatarte a quién han entrevistado en Espejo público o qué han dicho en Al rojo vivo. Sin olvidar la valoración de la actualidad que haya podido hacer Ana Rosa durante la tarde. Aderezado con los comentarios que os haya suscitado leer Okdiario o El Mundo.

Ya juntos, os disponéis a cenar, veis el informátivo de Telemadrid y posteriormente os empapais de la tertulia de actualidad que hacen en el Hormiguero.

¿Por qué? Porque así es el sistema. Porque los medios son el Cuarto poder y porque te necesitan ahí. En esa posición de insatisfacción continua y agradecimiento máximo al poder. Porque te cuentan que gracias a esos que tanto tienen tú puedes vivir, irte de vacaciones, salir a comer a un restaurante o comprarte alguna zapatilla de marca. Que si ellos caen caes tú. Pero, ¿Te has planteado que la realidad sea justo al contrario? ¿Que sin tu trabajo, sin tú madrugón, sin ese sueldo ínfimo, sin ese alquiler imposible, sin esa hipoteca desmesurada, sin esos precios desorbitados y sin esa falta de vision crítica hacia lo que ocurre a tu alrededor, ellos no tendrían esos coches de lujo, esas mansiones o esos pisos en los mejores barrios y más cuidados, esa posibilidad de comprar lo que les apetezca para comer o ir a los restaurantes más reputados. Irse de vacaciones a cualquier parte del mundo o ponerse esos sueldos que ni en varias vidas podrías tenerlos tú?

De eso se trata, de que creas que la sanidad no puede mejorar, que la educación tampoco, que tu sueldo es más que suficiente, que tu alquiler no está tan mal o que has tenido suerte con la hipoteca que te ha ofrecido el banco.

Eso es el poder, ellos son pocos y sin tí que perteneces a una clase trabajadora que es mucho mayor en número no podrían pertenecer a ese club tan exclusivo. Necesitan que atiendas esos mensajes repetitivos durante todo el día, que te los creas, que los defiendas entre tu entorno con entusiasmo y furia, que les admires, que les sigas aupando mientras que tú sigues viendo todo ese show desde abajo, cogiendo las migas que ellos te quieren dar. Disfrutando de ese estado de bienestar que te han contado y perteneciendo a esa supuesta clase media que te dicen ser. Eres un trabajador que vales mucho pero tienes que saber que tienes ese valor, saber que tus impuestos son los que mantienen tu calidad de vida, que sin lo público estás en sus manos y que te dejarán caer porque lo primero es que ese estatus del poder siga fuerte.

viernes, 16 de febrero de 2024

Hipocresía moral

Moralmente es imposible empatizar con la barbarie del Holocausto, con el drama allí vivido y a la vez defender la masacre que se está llevando a cabo en Gaza o decir que hay que pasar página con el franquismo, otro régimen autor de auténticas masacres.

Tampoco es moralmente aceptable verbalizar el dolor por el sufrimiento de inocentes y aceptar firmar documentos en los que se abandona a su suerte a miles de ancianos. 

La derecha marca un discurso lleno de incongruencias pero que inexplicablemente se acepta por parte de la sociedad. El dolor parece valer más o menos según quién sufra. Es más, según dicte el líder en cuestión. 

Sin embargo, la sociedad mundial, la inmensa mayoría ve atónita el espectáculo dantesco de discursos incendiarios, machistas, xenófobos, homófobos y repletos de odio al pensamiento opuesto.

Defender los derechos humanos tendría que ser algo innato.

Defender que a un anciano hay que derivarle a un hospital sin mirar si tiene más o menos dinero, si es clase alta o baja, si tiene seguro privado o sanidad pública tendria ser algo incuestionable.

Gritar que los nazis hicieron una masacre que jamás debe olvidarse es obligatorio como sociedad con conciencia.

Alzar la voz en favor de Gaza tendría que ser lo deseable en la sociedad y la muestra de que hemos aprendido y no hemos olvidado lo que anteriormente ya pasó en la historia.

Decir no al terrorismo es lo que la sociedad mundial dice sin titubear.

Luchar unidos contra los tiranos de nueva generación que quieren imponer el individualismo, clasismo y demás valores que nos desvirtúan como sociedad tendría que figurar como objetivo común.

Narrar y dialogar con los jóvenes para que conozcan la historia de sus propios países y la historia a nivel mundial tendría que ser prioridad absoluta ante el mundo de la desinformación en el que están inmersos. Leer, conocer, viajar, experimentar debería ser su sistema de vida. Sin embargo, escuchar mensajes simplones de líderes que gritan libertad y otras palabras muy bonitas pero que simplemente son el gancho para llegar al poder y no dejarles gozar de aquella palabra con la que fueran cautivados son el día día de las sociedades mundiales.

Es una pena ver a una hija llorar la muerte de sus padres en una residencia durante una horrible pandemia. Escuchar que no pudo hacer nada, que sus palabras nada valían, que su petición de que llevaran a sus padres a un hospital no se tuvieron en cuenta. Es detestable que esto haya ocurrido. Son una lágrimas que deberían hacer reflexionar a aquellos que tomaron esas decisiones.

Esos mismos que hoy dicen sentir horror por el Holocausto pero no sienten compasión por Gaza. O que adquieren casas millonarias pero no topan el precio de la vivienda para que todo el mundo acceda a ella. O que hablan de lo malas que son las dictaduras pero dicen que hay que pasar página con el Franquismo.

Los mensajes políticos tienen un objetivo, calar socialmente, lograr votos para llegar al poder. Y eso es lo que está ocurriendo en el mundo actual. Cuanto más se simplifican los mensajes más espectro social tocan. Cuanto más hablen en los mítines de temas del día a día, den soluciones simples a problemas complejos aún sabiendo que no podrán llevarlas a cabo más probable es que se llegue al poder.

También manejar lo que pretenden hacer en el poder es algo que gestionan en sus discursos. Es decir, aunque se demuestre que pagar impuestos es positivo socialmente y que no arruina a nadie, o que subir los salarios es algo más que necesario, quienes no quieren ese reparto de la riqueza, quienes son partidarios de mantener los equilibros de poder tal como están dirán a voces que deben hacer recortes, que tener menos salario será bueno a la larga, que luchan por la economía. Pero esas clases bajas que están siendo manipuladas o están siendo apresadas por el miedo deberían preguntarse, ¿Qué economía es por la que luchan? ¿Esos líderes que gritan tanto esos mensajes simplones mejoran la vida de esas clases bajas de las que se valen para llegar al poder? Sin esas clases bajas no suman, no llegarían al poder y lo saben. Es por eso que se centran tanto en ellos. En que valoren a esos ricos empresarios que les dan trabajo, les dejan existir. Casi les dicen que gracias a ellos son y que los rebeldes que dicen que no es así son ingratos.

La ignorancia es muy atrevida. El boicotear la educación pública que da acceso al conocimiento a la mayoría social no es casual, es algo necesario si se quiere tener gente manipulable. La educación te da poder.


martes, 21 de noviembre de 2023

El lado bueno de la Historia

Jamás retroceder en derechos será estar en el lado bueno de la historia. Jamás odiar lo diferente será estar en el lado bueno de la historia. Renegar de la ciencia, de la educación, del conocimiento, del aprendizaje demuestra una falta tan inmensa de sabiduría, de inquietudes, de conciencia que aboca a los pueblos a terrenos ya explorados y sufridos.

Mujeres y hombres valientes a lo largo de la historia alzaron la voz para que la humanidad evolucionara. En nuestros días otras mujeres y otros hombres, también valientes, alzan sus voces a sabiendas de que sufrirán igual que quienes en el pasado también lo hicieron. El alivio como sociedad está en su existencia. En saber que hay quienes no se callarán, quienes educarán en valores, quienes educarán en ciencia. En definitiva, quienes querrán que la humanidad siga un camino diverso y repleto de conocimiento, de respeto, de palabras, de aprendizaje digno de aspirar a una sabiduría que inspire a generaciones venideras.

Políticamente vemos cómo en el presente se repiten patrones del pasado. Hay quienes nos quedamos perplejos ante tal involución. Quienes no entendemos cómo querer volver a no tener derechos, a no tener voz, a obedecer sin cuestionar a aquellos a los que les gusta mandar sin argumentar y oprimiendo se convierte en una opción de voto para parte de la sociedad.

Hay naciones que parece van a cometer un gran tropiezo pero de repente reaccionan. Algo así ocurrió en España. La remontada se logró, in extremis. La ola reaccionaria se logró frenar aunque no eliminar, siguen ahí, haciendo ruido, entorpeciendo la convivencia y ensuciando el diálogo. El recuento en aquel momento electoral fue angustioso, seguro que mucha gente escuchaba aquello con lágrimas, en ocasiones dispares seguro. Algunos derramaban esas lágrimas pensando que habían parado el horror, la represión que se avecinaba para quienes decidieran no callar. Y otros, quizás, las derramaban pensando que seguirían viviendo algo que para ellos era terrible, observar el imparable progreso, el feminismo, la libertad pero en mayúsculas, no la de tomar cañas, la libertad de poder hablar, votar o amar.

Sin embargo, hay otras naciones que tropiezan. Eso pasó en Argentina. Probablemente allí también se derraman lágrimas. Hoy en España vemos aquello como algo que pudo haber pasado aquí, y quizás deberíamos mirar atentos lo que ya se está decidiendo hacer. Aquí en España tenemos simpatizantes de aquello, quienes desde sus cargos dicen ver con buenos ojos ese modelo, ese nuevo rumbo. 

Los países, las naciones no pertenecen a aquellos que más gritan el nombre de su país, tampoco a quienes más ondean su bandera. Ni siquiera pertenece a quienes nacieron en él por el mero hecho de haberlo hecho. Las naciones son lugares enriquecedores abiertos a los ciudadanos de otros pueblos. Aquellos que quieren excluir jamás entenderán que la diversidad nos hace mejores. Y, sin embargo, esos reaccionarios son quienes llevan a sus naciones a la destrucción.

miércoles, 24 de mayo de 2023

No todos son iguales

Subida en el autobús, observando la ciudad, la gente y pensando también en los debates que hace poco Telemadrid, ese medio público que podría estudiarse como ejemplo de cuestionable periodismo en las clases de ética y deontología profesional en las facultades, ha emitido ante las próximas elecciones del 28M me planteo tantas cosas.

Es decir, esos políticos que se engalanan para convencer a los ciudadanos de sus bondades sin hacer autocrítica, sin plantearse el no mentir, sin pensar si sus comentarios pueden causar daño a alguien ¿merecen ser gobernantes de algo?

En el siglo XXI escuchar a alguien decir que los extranjeros no son bien recibidos en un país europeo es tan deleznable como, por ejemplo, escuchar que la justicia social es un invento de la izquierda. Es también muy impropio de quienes se creen educados, sofisticados y elegantes decir que quienes no piensan como ellos son perroflautas ignorantes, gente violenta que solo agita manifestaciones o que quienes no piensan como ellos y acaban gobernando fomentan la pobreza o incitan a las drogas. Hablar de feminazis para desacreditar el movimiento feminista es también curioso en los tiempos que corren. Inaceptable es también considerar que los colectivos LGTB no tienen que tener los mismos derechos que cualquier ciudadano. Quizás, escuchando sólo pequeñas píldoras, en diferentes mítines, o pequeños y cuidados extractos extraídos de los mitines no resultan tan ofensivos como leídos así del tirón.

El progresismo siempre es síntoma de mejora, de derechos, de oportunidades. Pero no solo para los votantes que hacen posibles esos avances, para todos. Para la sociedad en su conjunto. Todavía no he visto un conservador que renuncie a un derecho que haya sido alcanzado por políticas progresistas.

Por ejemplo, la subida del salario en España ha sido algo muy criticado por los conservadores, ahora bien, cuando llega ese sueldo al hogar ahí se queda. También se ve muy mal el aborto, eso sí, si tu hija, elegante, fina, educada y conservadora es quien se queda embarazada y no es adecuado que siga con ello, aún criticando que este derecho exista, esa familia tan española y pura hará uso de ese supuesto terrible derecho progresista. Y así con infinidad de temas. Los inmigrantes suelen ser algo a eliminar por las políticas conservadoras, eso sí, cuando vas a sus casas o hablan de quienes trabajan en sus casas no son empleados españoles, son extranjeros, eso sí, buenos, porque sus extranjeros sí son buenos. Las ayudas sociales son otro invento terrible de la izquierda, esas "pagas bolivarianas" que al parecer sólo crean vagos. Pues bien, esas estupendas familias de anuncio, pudientes y españolas de pro que son denominadas 'familias numerosas' ya que traen al mundo tantos hijos dios les de se benefician de ayudas que otras familias más humildes no tienen por no ser ciento y la madre en casa. 

En definitiva, el resumen de todos estos debates, este cúmulo de mensajes que en campaña se lanzan vienen a dejar claro lo de siempre. El poder lo quieren para ellos, porque de lo contrario todo será tachado de ilegal. Los derechos los quieren para ellos, vengan incluso de la izquierda más radical, pero no para los demás. La verdad la tienen ellos porque son españoles de pro, los demás, al no ser de derechas simplemente son progres antiespañoles. España es su territorio y el no poder decidir en todo momento qué se hace y cómo se hace es algo que no logran soportar. Un ejemplo rápido, ahora y como en toda campaña política que se precie en España el debate se centra en ETA. Sí, y dirás, pero ¡si ya no existe! Pues según algunos está más viva que nunca. Bueno, pues ellos también deciden las víctimas dignas de respeto y las indignas. Es decir, las de ETA merecen un respeto mayor que las del Franquismo. ¿Por qué? Pues es una de las incógnitas de la política española. Porque cualquier mente lógica y normal diría que víctimas son todas y que quienes les mataron son asesinos. Pues bien, el Franquismo es algo tolerado por los conservadores, que si la guerra fue por culpa de los rojos que no sabían gobernar en una república democrática donde todo se votaba, que si el Franquismo quizás no fue impuesto a la fuerza... Y si alguien dice que hay que dignificar esas víctimas entonces sale el tema de que se profanan tumbas y se remueve el pasado. Pero sacar a ETA en campaña no es remover el pasado, es algo de españoles. Aunque olviden el pequeño detalle de que fue un gobierno progresista el que logró la paz.

El 28M los ciudadanos irán a las urnas, unos acudirán con odio a derrotar, como si de hace un porrón de años se tratara, a los rojos. Otros, sin embargo, irán con ilusión, para lograr derechos, sanidad, educación, tolerancia, respeto, diálogo, un planeta verde, un bienestar para todos, sin excepciones.

viernes, 4 de febrero de 2022

Ni caprichos ni gritos. Democracia.

Zarandear la democracia tiene sus peligros. Y corren tiempos en los que parece que eso está de moda. Gritar "pucherazo", "cacicada" cuando hay una votación en la que sale un resultado que no es del agrado del grupo político en cuestión es tremendamente peligroso. Sin embargo, si ese error se produce en una votación que beneficia al grupo, pues, bienvenido sea ¿Se habrán parado a pensar en ello?

Probablemente el ansia de poder hace que algunos permanezcan ciegos ante peligros realmente presentes en esta sociedad. Blanquear el que se ponga en duda el buen funcionamiento de las instituciones y, lo que es peor, dudar del mantenimiento de las reglas de juego es tremendo.

Quizás creemos tener una sociedad muy madura democráticamente hablando y es posible que no sea del todo así. Es decir, habrá políticos altamente capacitados. Es más, muy comprometidos con sus tareas y su trabajo para la sociedad y su país. Sin embargo, observamos ojipláticos cómo hay algunos que casi están más pendientes de lo que se va a decir de ellos en medios de comunicación, de lo que van a escribir en Twitter para ser trending topic o de lograr decir la barbaridad más grande en el uso de la palabra dentro del hemiciclo para así crear el ambiente más bronco posible. Y la pregunta es, ¿Y para qué sirve esto? Pues fácil, para que esos mensajes simplistas, vacíos y de mucho calado lleguen a cuanta más gente mejor. Son votos, son escaños y es poder... ¿Triste? Mucho...

Pero la culpa, si nos ponemos serios, es de todos. La sociedad tendría que ser más crítica, saber contrastar la información, saber desgranar toda esa cantidad ingente de noticias y mensajes que llegan a sus manos. Crear sus propias opiniones y argumentar sus posturas. También de los políticos. De ellos se espera nivel, formación, seriedad y vocación social. Intención de trabajar por y para ese puesto para el que son designados. Y de los medios de comunicación, de ese cuarto poder como se les suele llamar, se espera rigor. No vale todo. La información es muy valiosa. La ética y la deontología profesional deben ser el pilar que guíe al periodista. Ese profesional debe ser los ojos de quien no está en el lugar de la noticia. Debe ser fiel a los hechos. El periodismo debe ser un bien social. Y a día de hoy es un completo negocio que deja tertulianos partidistas, noticias sesgadas y medios sin reputación seria informativamente hablando.

Los caprichos no son la vía. La frustración es sana. Y la democracia está por encima de todos aquellos que no saben cómo moverse dentro de ella.

Todas las víctimas tienen los mismos derechos

Lo llaman libertad... Pero en realidad nada tiene que ver con esa palabra. Libertad es luchar por derechos, por causas justas para la mayoría... Pero algunos entienden la libertad como algo para unos cuantos y a poder ser perjudicando a los contrarios.

Que Otegi sale diciendo que estuvo mal lo que hizo ETA, que siente el dolor de las víctimas y que jamás tendría que haber ocurrido, pues el PP dice que no le creen. Cuando hace tiempo le pedían que hiciera algún gesto que mostrara arrepentimiento. Se pedía a ETA que dejara las armas y actuaran dentro de la ley, que parara. Y se logró, en democracia se acabó con el terrorismo. Ahora cuando desde la política piden expresar unas ideas pacíficamente como se les requería parece ser que tampoco vale.

Quizás como democracia deberíamos madurar... Se acabó con el terrorismo y algunos quieren hacer ver que nada ha cambiado. Y, al revés, valga o no a las víctimas, que libres son de aceptar esas palabras o no, quienes hicieron esas barbaries han sido derrotados, han aceptado estar dentro de la ley expresándose y además han mostrado arrepentimiento.

Ahora bien, las víctimas del dictador Franco todavía siguen esperando que los familiares de aquel tirano pidan perdón, que los hijos de quienes eran políticos en aquel momento pidan perdón. Nadie muestra arrepentimiento por aquello, los muertos a manos de la dictadura son de segunda porque son "rojos". España debe madurar. Lo que se exige debe ser aplicable a todo tirano... 

Honrar a las víctimas de ETA es lo que se debe hacer como nación (cosa completamente lógica) pero honrar a las víctimas del franquismo es remover el pasado y no ser buen español.

Esta democracia a ratos huele a rancio...

domingo, 9 de mayo de 2021

A lo que tú llamas libertad yo le llamo simpleza

Hoy mucha gente alucina, no cree que lo que ve en las noticias pueda ser verdad. Pero sí señores, es verdad. La gente ha salido a la calle sin pensar que la pandemia sigue ahí. Había gente sin mascarillas, sin distancia de seguridad, gritando y bebiendo. ¿Es eso libertad? 

Al parecer España tiene un concepto peculiar de esa palabra. Según la RAE en su primera acepción del término dice que libertad es la "Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos"

Y la pena de todo esto es que lo que parecía ser una campaña a nivel autonómico ha tenido eco a nivel nacional. De ahí que se vea el estado de alarma como algo represor en lugar de un instrumento válido para poder luchar contra este terrible virus. Sin embargo, en Madrid el PP con su candidata ha hecho una campaña usando la palabra libertad unida a unos conceptos, quizás, poco simbólicos históricamente para ese término.

La libertad ha sido algo que a lo largo de la historia los distintos pueblos han tenido que luchar mucho. Los trabajadores lucharon por sus derechos, por esa libertad. Los esclavos también tuvieron que luchar para lograr esa ansiada libertad. Actualmente mucha gente sigue luchando por la libertad, por ejemplo, quienes salen de sus países para buscar un futuro mejor arriesgando sus vidas, quienes luchan por su libertad sexual... Muchos políticos también han tenido que luchar por esa libertad para poder expresar sus ideas. Y, sin embargo, siempre ha habido quienes han lanzado al pueblo conceptos extraños sobre la libertad.

En este caso en Madrid y desde Madrid al resto de España y al mundo se ha lanzado la idea de que en Madrid se necesitaba libertad... Una candidata que ya estaba gobernando y cuyo partido lleva un buen número de años con el poder en la comunidad. Esto hace reflexionar de la siguiente manera: ¿No había libertad antes de que se convocaran elecciones anticipadas en Madrid? ¿Madrid lleva muchos años sin libertad? La respuesta es no. Por supuesto que hay libertad. Tanto en Madrid como en España. Porque ni el Gobierno limita la libertad ni en las comunidades se ha limitado la libertad. Aquí el problema es que la sociedad es caprichosa y según qué líderes parecen confundir términos. Libertad no es tomarte una caña, tampoco lo es salir del trabajo y tomarte una caña, tampoco es libertad pasear por una ciudad y no encontrarte con tu ex... Eso son simplezas y mensajes vacíos. Tampoco es libertad abrir un bar si los expertos sanitarios te dicen que eso no ayuda a eliminar el virus, porque de momento, que se sepa hay que quitarse la mascarilla para beber o comer y justamente eso es lo que es problemático. ¿De verdad que la sociedad es tan infantil? ¿No hay capacidad de frustración? ¿Es imposible estar un año respetando unas normas para intentar que no mueran la vergonzosa cantidad de personas equivalente casi a un avión o dos diarios?

Libertad es mucho más. Es poder irte a dormir y saber que has puesto tu granito de arena para que el problema se solucione. Es empatizar con quienes lo pasan mal y pierden familiares. Es respetar las normas. Es que te respeten si respetas las normas. Es vivir en sociedad y ser solidario. Es no ser individualista y pensar en el conjunto. Es no pensar que beberte una caña te hace libre. Te hace libre ser persona. Sentir y actuar con responsabilidad, ya seas un líder político o un ciudadano.

viernes, 5 de febrero de 2021

Sociedades avanzadas en continua involución

La política tendría que ser el instrumento para hacer la convivencia en sociedad algo sencillo. Una herramienta que lograra llegar a puntos de encuentro entre posturas alejadas. Un marco de diálogo en el que discrepar fuera enriquecedor. La discusión argumentada es algo completamente deseable. El aprendizaje del ser humano depende de su predisposición a escuchar y a alcanzar acuerdos por un bien superior que es la comunidad.

Todo esto queda tan alejado de lo que a día de hoy se vive en el panorama político... Los y tú más y las negativas a llegar a acuerdos porque eso puede hacer perder votantes de los de "toda la vida".

Y, sin más, ha llegado una pandemia. La cual ha puesto a prueba al ser humano, al sistema económico por el que se había apostado mayoritariamente y a las sociedades. Y el resultado ha sido tremendamente desolador. La realidad es que este sistema económico es bochornosamente injusto, el ser humano es egoísta hasta niveles insospechados y las sociedades son todo menos comunidades que actúan en conjunto por un bien común.

Se ha demostrado que la gente busca su propio bienestar aunque ello suponga un mal para el vecino. Que los políticos tienen una baja formación para poder lidiar con problemas tan importantes y al final quedan reducidos a personas de partido que buscan votos sea cual sea el momento y caiga quien caiga con según qué actuaciones.

La moraleja de toda esta historia que estamos viviendo sería algo así como... No hemos aprendido nada, nos acordamos de la ciencia cuando la necesitamos y solo para que nos dé una solución a nuestro problema y poder seguir viviendo. Apartándola cuando ya no sea necesaria a corto plazo para poder seguir con nuestra vida individualista, en la que el bienestar propio está por encima del sentido de comunidad que nos haría buscar la manera de vivir pudiendo prever desastres de manera conjunta y organizada. 

La política se usa mal y gana la partida al conocimiento, a la ciencia. Hace más ruido, quizás. En ella se arrojan ideas retorcidas y equívocas en muchas ocasiones para poder crear según qué opiniones. Es por eso que ese lugar de encuentro resulta tan lejano. Es por eso que queda mucho por aprender, mucho para poder crear una democracia sólida que dé soluciones y tenga una buena base con pilares sólidos que haga de nuestro país un lugar puntero. La ciencia, la educación, la sanidad, la conciencia de comunidad harían que de verdad esto fuera una auténtica patria. No esta que algunos defienden con banderas e ideas retrógradas que nos llevan al pasado. 


jueves, 31 de diciembre de 2020

Un año de ciencia vs políticos y sociedad

Se mezclan los sentimientos. Quienes hemos decidido que estás fiestas no las íbamos a celebrar como siempre sentimos que es lo correcto pero que nos falta algo importante junto a nosotros.

Es una noche para reflexionar. Se va este año tan horrible. Quién nos iba a decir que nos tocaría vivir algo así... Pero, por otro lado, es un año en el que esto tan horrible no ha dañado a los seres queridos de muchas familias mientras que otras muchas no tienen esta inmensa suerte. Hay familias rotas de dolor. Mientras algunos hemos decidido, por prudencia, celebrar estas fiestas de manera diferente y no juntarnos con los que más queremos para cuidarnos y cuidarles hay quienes no se van a juntar porque el virus les ha arrebatado a esos seres tan queridos.

La vida es complicada, impredecible... Esas frases tan repetidas durante este tiempo de "hay que vivir", " no podemos renunciar a tanto" se convierten en palabras muy dolorosas... Para quienes este virus ha supuesto un cambio de vida por convicción, por solidaridad con quienes han trabajado de manera incansable para salvar vidas, para investigar cómo lograr esa vacuna que nos diera la vida... Hay que vivir intensamente cuando el momento así lo permite y cuando la vida te pide comprensión, solidaridad, paciencia y saber empatizar y disfrutar de las cosas de otra manera hacerlo con la tranquilidad de que es lo correcto.

Este año deja tristeza pero a su vez debería dejar un aprendizaje. El ser humano puede ser maravilloso pero también puede ser terrible cuando deja de mostrar ese lado humano.

viernes, 5 de junio de 2020

El eterno problema del racismo

Que pena da que exista gente con doble moral... Que crean poder dar lecciones de vida cuando ellos son ejemplos claros de lo que nadie debería ser.

Floyd murió asesinado. El racismo es la causa. Este mundo es tan horrible como para que exista gente que se crea con capacidad para acabar con otra persona por la mera razón de considerar que hay tonos de piel que tienen más valor que otros. Hay quienes consideran que han nacido con una piel poderosa digna de oprimir a las que no sean como la suya. Hay incluso, quienes fomentan este tipo de odios, de reprochables conductas. Esto ocurrió en Estados Unidos pero aquí en España hay quienes lanzan mensajes completamente vergonzosos sobre dicho tema.

Es tan triste pensar que el mundo es así, que hay gente con este tipo de pensamientos. Con un ombligo tan grande que solo pueden observarselo. Ojalá las generaciones vayan mejorando, los jóvenes vean que el mundo es grande, con muchas culturas y muchos pensamientos, distintos tonos de piel, distintos idiomas. Que es bueno defender lo que uno cree, pero que es aún mejor defenderlo con la palabra, con el diálogo y con la predisposición de empatizar y de intentar llegar a acuerdos. 

Nadie debería creerse más que nadie. La piel, las ideas, el dinero... Nada de eso da la superioridad. Sin embargo, poder llegar al final del día, pensar en todo aquello que has hecho y poder decir, enhorabuena, has sido justo, has sido honorable y no has dañado a nadie para llevar a cabo tu vida, eso es lo que hace que las personas puedan dormir con una conciencia limpia y poder vivir tranquilos. Eso hace que el mundo sea mejor.

sábado, 16 de mayo de 2020

Civismo, una gran palabra desconocida para algunos

Les molesta que España sea de todos. Les molesta que haya un gobierno de izquierdas. Les molesta ver cómo sus caprichos no valen de nada frente a este momento de crisis sanitaria.

Protestar está genial, manifestarse y expresarse en libertad defendiendo lo que se cree justo. Pero protestar a deshora es injusto. Y digo que es injusto porque saltarse unas normas sanitarias puede suponer un mal para muchos. Para muchos que sí respetan las normas. Esas protestas con cacerolas a estrenar, con ese toque chic y ese tono caprichoso para hacer ver que ellos se pueden saltar las normas porque su dinero les da ese caché es del todo cutre y egoísta. Protestar ahora les parece mucho más lógico que protestar estos años atrás cuando sus políticos de cabecera recortaban en derechos fundamentales recogidos en la constitución española, sanidad, educación, derechos laborales... Esas protestas les parecían de gente de izquierdas que solo salen a la calle a hacer ruido y a crear desorden y romper mobiliario urbano. Pero desde luego, esta gente tan fina y elegante y con tantos modales a la vez que tan luchadores por los derechos de todos los españoles deberían de ver los vídeos en los que salen sin guardar distancias de seguridad, golpeando elementos del mobiliario urbano y creando un momento caótico de ruido y aglomeraciones de gente que atenta directamente contra el derecho de asegurar la salud de toda la ciudadanía en un momento de crítica situación sanitaria.

Vergüenza da este tipo de comportamientos por parte de los ciudadanos pero más vergüenza da que desde la política se anime a que esto ocurra. Porque, la libertad de un individuo acaba donde empieza la de otro. Y perdonen señores y señoras de cazuelas caras, casas caras y demás cosas caras, pero todos tenemos derecho a estar seguros y velando por la salud de toda una ciudad. Y el gobierno no es quien está atentando contra nuestras libertades, sino que son comportamientos tan poco cívicos como saltarse las normas de un estado de alarma, saltarse el distanciamiento social lo que atenta contra nuestras libertades. Su imprudencia es un riesgo para todos.

martes, 5 de mayo de 2020

Ansia de poder hasta en tiempos difíciles

La verdad es que te levantas por la mañana y piensas... Confinados y con este virus dando vueltas, ¿que más puede pasarnos? Y pasar, pasan cosas. Por ejemplo... Que España tenga una oposición nada constructiva, que simplemente critica sin proponer nada. Y que cuestiona toda decisión de un gobierno que intenta sacar a todo un país de una crisis sanitaria que ellos no han provocado y, sin embargo, la mala gestión de muchos años atrás de quienes ahora les critican sí está agravando.

Es paradójico todo. Por ejemplo, que Casado o su partido critiquen a Fernando Simón. Ellos, que tienen esos currículum tan interesantes. Esos estudios tan avanzados. Perdón, es que me da la risa. Criticar a una personalidad como Fernando Simón me parece una broma de mal gusto.

Ahora, parece ser que el PP ha decidido que la sabiduría está bajo las ideas que Vox lanza como si de un aspersor del odio y la polémica se tratara. Consideran que ya no van a apoyar al gobierno porque no les gusta nada nada lo que hace Sánchez. Porque antes pedían confinar y decían que Sánchez lo había hecho mal y ahora piensan que mejor todos a la calle, a disfrutar del calor y a trabajar y producir. Eso sí, quieren que el gobierno desvincule los ERTES del estado de alarma porque oye, escuchar a los expertos, sanitarios y demás personalidades que sí que saben de verdad de este tipo de temas es una tontería, lo mejor es decir lo primero que se te pasa por la mente y jugar con fuego poniendo a la sociedad en una situación crítica si llevas a cabo tu raro nuevo objetivo de no querer un estado de alarma que es lo que permite limitar movimientos, que demostrado está, es lo que hace que los contagios y la situación sanitaria estén bajo control.

Mirando hacia atrás, te da por reflexionar y eso de que todo el mundo aprendería algo de esta situación era mucho esperar. Parece ser que esos aplausos, la extremada preocupación por las muertes de toda esa gente que ha sufrido el covid eran angustias pasajeras. Porque, si ahora acabamos de golpe con el confinamiento, nos ponemos todos a desplazarnos y a trabajar como dios manda y ellos consideran, para que este país, esta España con la que se les llena la boca, y en la que vivimos personas españolas que no nos parecemos, menos mal, nada a ellos, salga adelante económicamente, ¿como se quedará a nivel sanitario? ¿A nivel de contagiados y muertos? ¿Han preguntado a esos sanitarios a los que tanto aplauden y a los que tanto quieren homenajear qué les parece que hagan este tipo de oposición y promuevan este tipo de osadas decisiones?

El gobierno actúa dialogando con las comunidades y gestionando un país, que como muchos del mundo, está en una situación extremadamente delicada como para andar con pulsos políticos en busca de quién va a ocupar el ansiado asiento del poder. Y es necesario conocer que, en España, la sanidad está transferida a las comunidades autónomas, en el caso de Madrid el PP lleva gobernando seguidos una cantidad de años considerables como para que sintieran que esa precariedad de la sanidad madrileña ante una pandemia de este calibre la haya dejado tan dañada. 

Al final se trata de gobernar, dialogar, solucionar y, sobre todo, querer el bien general. Y eso, quizás, no esté al alcance de todos los políticos.


lunes, 20 de abril de 2020

Sin odios y sin bulos se sale mejor de las crisis

Es tan poco alentador el panorama político que se ve. Es tan deprimente ver cómo ideas del pasado vuelven a sobrevolar este pais. Ideas lideradas por gente que parece que en medio de tiempos convulsos se mueve con destreza para que el griterío y los mensajes poco constructivos tengan mucho eco...

¿Por qué la gente de derechas tiene esa animadversión hacia Pablo Iglesias? ¿Es tan malo que un dirigente político busque que haya una renta mínima en un momento en el que los más desfavorecidos pueden quedar en un lugar muy marginal? ¿Es tan malo que proponga que los trabajadores queden protegidos ante posibles despidos y posibles consecuencias negativas en una situación de crisis económica derivada de una crisis sanitaria? ¿Es tan malo que proponga que los autónomos tengan paro y que cuenten con respaldo ante la situación tan complicada que pueden llegar a vivir sus negocios? ¿Es tan horrible que desde el gobierno se luche para que los bulos no tengan eco en la sociedad? ¿Es tan terrible que se intente que no haya desahucios, que los alquileres e hipotecas no supongan una asfixia para la gente que está sufriendo en especial esta crisis?

Pues, verdaderamente, todo eso es infinitamente mejor que rescatar bancos, que hacer que el rico sea más rico, que respaldar actitudes de odio hacia ciertas personas y hacia ciertas ideas, que la corrupción, que las black... 

No sé si es lógico pedir unas elecciones en estos momentos, tampoco sé si es logico decir que esto parece un golpe de estado... En realidad, no sé si es normal tener políticos en la oposición que no traten minuto a minuto de hacer críticas constructivas, propuestas constructivas... Esto en realidad, ¿De qué va? La política es resolver problemas en el momento en el que se vive y con miras a crear un futuro mejor ¿O simplemente es intentar ganar puntos para en un futuro optar al poder? Lo peligroso de todo esto es que ningún político sabe qué va a vivir como presidente del gobierno cuando logra llegar a ese puesto... En este caso a Sánchez le ha tocado dirigir un país en la mayor crisis sanitaria desde hace años. Pero, la vida continúa, la historia sigue, y cuando llegue otro presidente también tendrá que dirigir un país en las circunstancias que le toque. Ahora bien, la pregunta es la siguiente, ¿Que le gustaría tener a ese presidente delante? ¿Qué oposición le gustaría? Quizás la respuesta que muchos piensan pero no sé si la dirían en voz alta sería una oposición crítica pero constructiva, una oposición con empatía ante momentos duros.

El confinamiento da para mucho, quizás una opción interesante sería la reflexión.

miércoles, 8 de abril de 2020

Más soluciones y menos ruido de fondo

Un país con una pandemia, la gente muere a causa de ese virus que ataca sin piedad. Los sanitarios al límite, la sanidad al límite, la política al límite, la ciudadanía al límite... No hablo de un país en concreto, así es como está medio planeta. España no es ni más ni menos, es uno más entre los afectados. Sus instituciones trabajan para salir de esta alerta sanitaria y sus ciudadanos también. 

Pero se escuchan voces que resuenan entre la normalidad, voces que gritan fuerte mensajes de odio, mensajes de enfrentamiento, mensajes que no curan ni tampoco solucionan. Esas voces crean un ambiente de polémica, dañino para cualquier sistema que se encuentre luchando contra un enemigo tan potente y tan impredecible como un virus del que apenas se sabe.

Hay mucho que dice querer a España. Sí, como si se tratara de un pariente de línea directa de consanguíneidad. Gente que habla de España como algo exclusivo, como si fuera caviar que han de degustar solo unos pocos. Pero, la realidad es que España no es eso, es un lugar donde conviven ideas, gente, culturas tan diversas que quizás es eso lo que le hace interesante.

Hablar de que el gobierno no hace bien su trabajo y que la gente fallece sin más es tremendamente cruel. Decir que nada se está gestionando bien es tremendamente injusto, fallos en momentos de crisis son inevitables. Pero fallos en todo los niveles, gobierno, comunidades y ayuntamientos. Las crisis son así. Hablar de que el gobierno de coalición está lleno de gente de ideas poco recomendables para llevar un país por extremas, de izquierdas, dicen de ellos que son comunistas, es quizás, hablar desde la ignorancia más profunda. La política es mucho más. Ya Adolfo Suárez en su momento hizo algo interesante. Pasó de formar parte del gobierno en la dictadura de derechas de Franco a ser el presidente de la democracia que se instauraba. Tuvo que hablar con franquistas, con comunistas y con todo aquel que en ese momento estaba escribiendo la historia de España y su paso de la dictadura a la democracia.

Es por eso que la política, la democracia, debería sancionar a aquellos que mienten, que lanzan odio y que infravaloran a según qué persona o ensalzan a según qué otra... Los valores son tan importantes en momentos de crisis que no deberíamos dejar que unos pocos logren que sus voces nocivas se escuchen más que las que de verdad construyen pueblos y democracias.




 
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